Cursos para mujeres emprendedoras: ¿qué tan útiles son?

Cursos para mujeres emprendedoras: ¿qué tan útiles son?

El movimiento hacia la igualdad de género y la equidad económica está en auge. Más mujeres están buscando espacios para y por nosotras. Parte de este cambio cultural se está reflejando en una gran oferta de talleres, cursos, seminarios y demás herramientas cuya finalidad es aumentar conocimientos, actitudes y prácticas, pero, ¿qué tan útil es meterte a 400 cursos de emprendedoras, 75 diplomados, 67 «terapias» de liderazgo, sanación, «yoga empresarial» –lo que sea que eso signifique; no sé por qué pero me imagino la postura del perro que mira para abajo mientras revisas tu correo–?

Desde mi experiencia, al pasar de Godín gubernamental a poner una empresa y tratar de no morir en el intento, existe una cantidad muy vasta de información sobre diversas herramientas que te pueden ayudar a emprender, no obstante, no todos los cursos tienen la misma calidad o pueden ser útiles para ti y tus necesidades.

Por ello, les propongo cuatro cosas esenciales para cuando decides o estás en proceso de decisión de crear un negocio y necesitas herramientas extra:

1. Saber qué quieres y qué necesitas para emprender

Es el paso más complicado. Mi sugerencia es tomarte unos días, o mañanas, las que somos mamás y ya mandamos a las bendiciones a la escuela; hoja y pluma y escribir, escribir, escribir. ¿Por qué quiero dar este salto cuántico? ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Qué se hacer súper bien e IMPORTANTÍSIMO, ¿me gusta hacer lo que sé hacer bien? ¿Cuál es mi idea? ¿Podría venderse esta idea?

Tómate un tiempo, es tu tiempo, define lo más claro que puedas cuáles serían tus objetivos y metas. Esta claridad de mente te ayudará a buscar con mayor eficiencia las herramientas que realmente necesitas para que inviertas tu tiempo, dinero y esfuerzo en cuestiones que sí sean útiles para crecer tu idea.

2. Foco y concentración

Usar Google y poner cursos de emprendimiento es como abrir la caja de pandora. Te terminas perdiendo en la textura y no en el contenido. Una vez que tengas mayor claridad sobre qué es lo que quieres, tus necesidades y tus cualidades, es más fácil buscar qué es conveniente para ti. Por ejemplo, si has dirigido personal, probablemente no necesites un curso de liderazgo, es una habilidad que puedes mejorar pero que no necesitas aprender de cero. Tal vez eres muy buena con los números o ya estás en el sector financiero, esa habilidad ya la tienes.

Por otro lado, ¿qué tanto sabes de planeación? ¿de redes sociales? ¿de constitución de empresas? Quizá no tengas idea de cómo funciona Instagram; ese es mi caso, sigo sin entenderle a ver fotos de otras personas, pero una de mis socias es buenísima con redes, entonces ella se concentra en esa parte y yo conozco las bases solamente, entonces tampoco tomaré un curso de redes, pero sí adquirí más y mejores herramientas en planeación estratégica, porque me gusta y me sirve.

Enfócate: ¿qué necesitas mejorar y tomar un curso para ello? ¿Qué te gustaría o crees que es fundamental aprender de cero?

Es tu momento, aprende y mejora habilidades, pero de manera ordenada y que siempre sea en beneficio tuyo y de tu emprendimiento.

3. Costo – beneficio

Antes de inscribirte en cualquier curso, taller, diplomado, misión esotérica de piedras curativas (cada quién lo suyo), piensa cuáles son los beneficios de invertir tu tiempo y dinero en dicho curso o cursos. Cuando decidimos emprender, a veces creemos que tienes que ser «todóloga», saber finanzas, leyes, marketing… no, no, no, ¡qué estrés! Es importante tener noción de todo lo que implica tener tu negocio, pero no necesariamente que tú seas la experta en todas las materias. Explota tus cualidades y busca mujeres poderosas como tú que tengan otras cualidades y se complementen.  

Así, concéntrate en lo tuyo. Sí es importante conocer las bases para poner un negocio, pero no necesariamente convertirte en experta en absolutamente todo. Busca los talleres que más te sirvan e inviértele. Invierte en ti.

Una segunda opción son cursos completos con módulos básicos para tener una idea general de todos los pasos para emprender y de ahí concentrarte en lo que sea necesario. Si decides que esta es la mejor opción para ti, busca aquellos en los cuales el costo (financiero y de tiempo) no sea mayor al beneficio. Revisa cuántos días duran, qué días son, cuántas horas; en resumen: qué obtienes a cambio de esta inversión. La ventaja de invertir en este tipo de cursos es que obtienes herramientas base para todo tu negocio. Otra manera de ponerlo es: sabes qué es, cómo funciona, qué se tiene que hacer y minimizas la posibilidad de que te hagan pato con algunas cuestiones.

4. Mujeres y emprendimiento

Emprender como mujer tiene retos diferentes a los que comúnmente se enfrentan los hombres. Puedes pensar que saber de finanzas es saber de finanzas y punto, pero como sociedad aún no llegamos al punto en el cual el género sea irrelevante. Para muestra un botón (la efectividad de los dichos de las abuelas):

  • Las mujeres tienen menos representación en todos los niveles laborales en México.  A pesar de representar 46% con título universitario, ocupan 37% de los cargos de nivel de entrada y solamente 10% de los cargos en Comités Ejecutivos de las empresas.
  • La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo amplia. Una mujer en puestos de alto nivel recibe, en promedio, 22% menos salario que un hombre.
  • Alrededor del mundo, la participación laboral de las mujeres aumenta a medida que se cierra la brecha entre hombres y mujeres en horas dedicadas al trabajo en el hogar y cuidado de dependientes económicos. Sin embargo, México es uno de los países de América Latina con la brecha más grande en el tiempo invertido al trabajo doméstico no remunerado.

Es una realidad que laboralmente no empezamos desde el mismo lugar ni estamos teniendo el mismo éxito. Como se enuncia en el último punto: hay factores como el trabajo doméstico no remunerado que son barreras estructurales que limitan nuestro crecimiento económico.

Por ello, sugiero que cuando busques cursos, estos contengan un eje transversal de perspectiva de género. Es fundamental no solo saber dónde estamos paradas sino comenzar un proceso de transformación que permita que más mujeres estemos en igualdad de condiciones. Información es poder, el conocimiento es poder, el autoconocimiento como mujeres es poder.

Estas son mis sugerencias, si decides tomar algunos cursos para emprender o expandir tu negocio. Espero que te sean de utilidad, y cualquier comentario, duda, sugerencia o crítica (constructiva por favor, tampoco una está hecha de hielo), son no sólo aceptadas sino requeridas para ir mejorando juntas.

¡Quítate el miedo a emprender! ¡Inscríbete!

¿Te quieres inscribir? Da click aquí.

Texto escrito por: Marcela Velázquez Bolio (Licenciada en Ciencia Política por el ITAM y Maestra en Política Social y Desarrollo por la London School of Economics and Political Science).

1 Comment

  • Paola, 4 junio, 2019 @ 5:03 pm Reply

    De verdad que es difícil emprender. Qué bonito saber que uno no está sola y que hay quien se dedica justo a ayudarnos. ¡Gracias por el artículo!

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